
Desde la implantación del sistema de cotización por ingresos reales, la cuota de autónomos depende de tus rendimientos netos. Saber calcularla y prever su evolución a lo largo del año es clave para no llevarse sorpresas con la regularización.
Cómo se calcula la cuota
El punto de partida son tus rendimientos netos mensuales previstos: ingresos menos gastos deducibles, con la reducción genérica que corresponda. Con ese dato se ubica al autónomo en el tramo de cotización correspondiente.
- Estima tus ingresos y gastos del ejercicio.
- Calcula el rendimiento neto mensual medio.
- Identifica el tramo de la tabla de cotización.
- Elige la base dentro de los límites del tramo.
- Revisa tu previsión cada trimestre y ajusta la base si es necesario.
5 deducciones que mejoran tu renta
1. Gastos de suministros de la vivienda afecta
Si trabajas desde casa, puedes deducir el 30 % de la parte proporcional de suministros (luz, agua, internet) según los metros cuadrados afectos a la actividad.
2. Gastos de manutención
Las comidas realizadas en establecimientos de restauración y pagadas por medios electrónicos son deducibles hasta los límites diarios establecidos.
3. Amortización de equipos y vehículos
Ordenadores, maquinaria y mobiliario se amortizan según las tablas oficiales. Conviene revisar qué método resulta más ventajoso.
4. Seguros de salud
Las primas del seguro de salud del autónomo, su cónyuge e hijos menores de 25 años que convivan con él son deducibles hasta 500 € por persona (1.500 € en caso de discapacidad).
5. Formación y suscripciones profesionales
Cursos, libros, software y cuotas de colegios profesionales vinculados a la actividad son gastos deducibles si están correctamente justificados.
Deducir bien no es pagar menos a cualquier precio: es documentar cada gasto para que resista una comprobación.
Área Fiscal, RACONVAL
Cada actividad tiene particularidades. Si quieres saber cuánto podrías ahorrar este año, te preparamos una simulación gratuita.