El cierre contable, mucho más que un trámite
El cierre del ejercicio es el momento clave para verificar la salud financiera de tu empresa, corregir desajustes y dejar lista la información para el modelo 200 y la declaración anual.
1. Inventarios y existencias
Realiza un recuento físico de existencias a fecha de cierre. Valora las existencias al precio de adquisición o al mercado si fuese inferior. Las mermas y obsolescencias deben regularse para no inflar el activo.
2. Amortizaciones
Revisa el cuadro de amortización de inmovilizado. Comprueba que las dotaciones del ejercicio están registradas y aplica las tablas oficiales para cada bien.
3. Provisión para insolvencias
Analiza la antigüedad de saldos de clientes y dota la provisión para clientes de dudoso cobro. La deducibilidad fiscal exige requisitos formales que conviene documentar.
4. Operaciones con partes vinculadas
Documenta el valor de mercado en operaciones entre empresas del mismo grupo para evitar ajustes fiscales por precios de transferencia.
Pasos para un cierre ordenado
- Concilia cuentas bancarias y de clientes/proveedores.
- Revisa los gastos pendientes de imputar (facturas del ejercicio no contabilizadas).
- Confirma el asiento de cierre con antelación al depósito de cuentas.
- Coordina con tu asesor el calendario de obligaciones.
En RACONVAL nos encargamos de todo el proceso de cierre: desde la regularización contable hasta la presentación de impuestos, con un seguimiento cercano y sin sobresaltos.
